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¿Cómo preparar mis referencias laborales? – LED

¿Cómo preparar mis referencias laborales?

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¿Cómo preparar mis referencias laborales?

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Los procesos de selección ponen a prueba no solo nuestras capacidades pertinentes para los puestos
a los que postulamos, sino que exigen de nosotros también ciertas habilidades que se manifiestan en
nuestras relaciones personales y sociales, cómo las gestionamos, y cómo hemos impactado
profesionalmente y personalmente, a lo largo de nuestra experiencia laboral, en estas. Por ello,
debemos estar preparados cuando nos soliciten referencias laborales, es más, no deberías esperar a
ser consultado, sino tener un grupo de personas de las que estás seguro que respaldan tu
experiencia laboral y tu calidad como persona.

 

Para estar listos hay 3 aspectos en los que tienes que centrar tu atención:

  1. Preparar y conseguir tus referencias.
  2. Determinar cómo o dónde incluirlas.
  3. Definir el contenido de las cartas de presentación o el “speech” que dará la referencia
    consultada.

 

Preparar y conseguir tus referencias

Desde ya tienes que ir gestionando adecuadamente tus relaciones laborales y personales, tanto con
colegas como con tus superiores. Detecta por sector, profesión, jerarquía o afinidad cuáles
colaboradores tienen un mejor concepto de tu labor y mantente en contacto con estos.

Elabora una lista de estos contactos y especifícales que eventualmente, cuando postules a un nuevo
trabajo, quisieras incluirlos dentro de tus referencias laborales. Esta lista debe de tener los datos
actualizados de tu contacto, como puesto, empresa, profesión, número de teléfono, nombres
completos y correo. Pero, antes de enlistarlos, asegúrate que no necesitan una autorización oficial
de la empresa donde trabajan, coordinación con su área de Recursos Humanos o, en el peor de los
casos, que sus empresas prohiban este tipo de solicitudes para que emitan opinión. Por eso, siempre
la mejor opción es coordinarlo personalmente con tu contacto. Recuerda que necesitas como
mínimo 3 referencias.

Ten en cuenta que al iniciar un proceso de selección, inmediatamente tienes que comunicarte y
coordinar con estos contactos la información que brindarán a tus posibles nuevos empleadores. Es
recomendable que si tienes en mente postular a una empresa, vayas retomando con anticipación
estas relaciones para que no se tome tu solicitud de apoyo como importuna o convenida.

 

¿A quién no recurrir y a quién recurrir en caso de una emergencia?

Es recomendable que no incluyas en tus referencias a personas con problemas para comunicarse,
pocas habilidades sociales, o personas de tu trabajo anterior inmediato. Por otro lado, si recién
empiezas en el mundo laboral o consideras que tu experiencia anterior no ha sido del todo buena,
recurre a otras relaciones sociales para conseguir referencias: profesores, jefes de práctica,
proveedores, clientes, etc.

 

¿Cómo y dónde incluirlas?

Hay 4 maneras en las que el empleador podrá solicitar esta información: a través de redes sociales
como LinkedIn donde se comparten y solicitan públicamente estas recomendaciones, mediante una
carta de recomendación por parte de una empresa o un colaborador, dentro del CV en una lista de
contactos incluida previamente, o a través de llamadas telefónicas y correos directos a los contactos que has brindado anteriormente.

Con el paso del tiempo los CV han cambiado y ahora se busca que estos presenten información
precisa y poco extensa. En ese sentido, ha ido cayendo en desuso el colocar la lista de tus contactos para recomendaciones. Por eso, y tomando en cuenta las 4 maneras en que tu futuro empleador puede solicitar las referencias, sugerimos las presentes de esta manera:

  • En un documento impreso o digital, junto con las cartas de recomendación que tienes de
    estas personas u organizaciones, dependiendo de cómo te soliciten tu CV (presencialmente
    o por envío).
  • A través de un código QR incluido en tu CV que redirija a tu perfil de LinkedIn, si es que ahí
    reúnes recomendaciones importantes.

En el primer caso, debes de incluir los datos completos y actualizados de tus contactos, pero no
debes compartir esta información con la empresa a menos que te la soliciten en la oferta laboral,
luego del primer contacto o si te especifican que la lleves al primer encuentro presencial.

Si tus dudas son grandes y crees que en un caso particular te sumaría puntos el presentar tus
referencias laborales en la primera oportunidad, consulta con el área de Recursos Humanos de la
empresa si es que solicitan estos datos. De tener una respuesta positiva, agrega esta sección de
referencias al final de tu CV o envíalo como un documento separado de tu CV. Lo más probable es
que para la selección inicial de candidatos aptos no requieran esta información, por lo que anda con
calma, si avanzas en el proceso llegará el momento donde te solicitan personalmente tus
referencias.

Recuerda que, así no te lo pidan específicamente y nunca presentes esta información, siempre
tienes que llevarla contigo. Ten la información ordenada y saca las copias que te parezcan
necesarias.

Definir el contenido de la información

Siempre tienes que coordinar previamente con tu contacto qué es lo que tiene que decir y la
información que puntualmente necesitas según el tipo de puesto, el sector y la empresa. No se trata
de que le brindes un documento con todo lo que tiene que decir, si no que le comuniques los tópicos
puntuales sobre los que posiblemente tienen más interés los empleadores, los que deberá incluir en
la carta de recomendación o comentar cuando le consulten directamente.

Recuerda que esta acción es para ayudar a la memoria de tu referencia, ya que tendrá que
mencionar datos puntuales sobre tu experiencia. En todo momento los hechos mencionados tienen
que ser veraces.

Alberto Fabra, del portal UnComo menciona algunos tópicos que deben abordarse: Habilidades y
capacidades concretas y que destacan, el trabajo que anteriormente has desempeñado (en qué
consiste, de qué tipo era), proyectos en los que has participado, motivaciones e inquietudes, y cómo
te has involucrado en las actividades de la organización.
Por otro lado, cuando llamen a tus referencias los reclutadores realizarán diferentes preguntas para
principalmente verificar los datos que les has brindado en tu CV y durante entrevistas, evaluar el
desempeño que has tenido en trabajos previos, y conocer las habilidades sociales que has mostrado,
tu nivel de responsabilidad y proyectos a cargo, si desarrollas tu trabajo con eficiencia y eficacia, si
puedes trabajar bajo presión, si eres puntual y organizado, cuáles fueron tus mayores logros, en qué
aspectos podrías mejorar, las razones por las que te recomendaría y cuáles fueron los motivos para
salir de tu anterior trabajo.

Si tienes estos tres aspectos en cuenta podrás brindar referencias que confirmen verazmente la
experiencia laboral que has tenido, lo que dará confianza a tus empleadores para elegirte en las
etapas de selección más reñidas. Por ello, siempre es importante mostrarnos agradecidos con estos
gestos y ser recíprocos cuando algún colega o colaborador necesite un apoyo de este tipo. Una
buena gestión de las relaciones laborales es un plus para nuestra empleabilidad.

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